
¿Por qué los calentadores de baño realmente funcionan?
La mayoría de los calentadores de baño son una pérdida de tiempo. Pasan horas intentando calentar el aire, y para cuando la habitación se siente “cálida”, ya has terminado de ducharte y vuelves a tener frío.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos emisores de ondas infrarrojas de corta longitud. En lugar de luchar contra el aire, estos dispositivos envían calor directamente a tu piel y a las superficies que te rodean. Es como pasar de esperar a que una habitación se caliente a entrar en un lugar iluminado por el sol en un día de invierno: sientes el calor en cuestión de segundos.
El secreto de ese calor instantáneo
Utilizamos tubos halógenos de cuarzo de alta potencia. Si alguna vez has usado un calentador convencional, sabes bien lo lento que es su calentamiento. Los emisores de ondas infrarrojas no actúan así. El filamento alcanza su temperatura máxima casi al instante en que se enciende el dispositivo. Obtienes un gran flujo de calor justo donde lo necesitas, lo que significa que ya no tendrás que quedarte parado en un lugar helado, preguntándote por qué el calentador no funciona.
Los detalles técnicos que realmente importan
No escatimamos en materiales de calidad. Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para los envoltorios, ya que puede soportar cambios bruscos de temperatura sin romperse. Dentro del dispositivo, hay un ciclo halógeno que asegura que el filamento no se queme después de unos meses. Para las conexiones, utilizamos conectores R7 o Sk15. Son resistentes al calor y no se derriten cuando las condiciones se vuelven extremas.
También aplicamos un recubrimiento especial al cuarzo. Esto no es solo por motivos estéticos: permite que tu cuerpo absorba la energía de manera más eficiente.
Instalación
Estos dispositivos son pequeños, por lo que puedes instalarlos en casi cualquier tipo de techo o pared sin ocupar mucho espacio.
Sin embargo, hay algo a tener en cuenta: estos dispositivos generan mucho calor concentrado. Si eliges una potencia excesiva para un espacio pequeño, el propio dispositivo puede volverse muy caliente. Asegúrate de que los materiales del techo puedan soportar esa temperatura. No querrás que los paneles del techo se deformen o cambien de color debido a un uso excesivo de energía.