
En el lugar donde se realiza el proceso de templado, los elementos calefactores son los responsables de alcanzar la temperatura adecuada del vidrio. Si el campo térmico no es uniforme, eso tendrá consecuencias negativas: un templado irregular, ondulaciones en los bordes o fisuras que no se detectan hasta horas después. Hemos diseñado nuestros elementos calefactores para garantizar una distribución uniforme del calor, turno tras turno.
¿Qué hace que estos elementos sean únicos desde el punto de vista técnico? Utilizamos emisores de cuarzo infrarrojo de onda corta, ya que responden rápidamente y permiten un control preciso. Tienen una tensión nominal de 240–480 V, con densidades de potencia de hasta 6 kW/m. Sus longitudes están adaptadas a las zonas específicas donde se utiliza el vidrio para su templado. Pueden instalarse fácilmente en los sistemas de montaje estándar. La envoltura de cuarzo resiste altas temperaturas, permanece limpia y funciona de manera estable, con alta emisividad en la banda de infrarrojo cercano. Esto significa que el calor se genera y se disipa rápidamente, con mínima variación en la distribución del calor.
Por qué esto es importante en el lugar donde se realiza el trabajo El templado y doblado del vidrio requieren una distribución térmica uniforme en toda su superficie. Estos elementos permiten lograr esa distribución, lo que significa que se gasta menos tiempo lidiando con efectos negativos en los bordes del vidrio, y más tiempo produciendo vidrio de buena calidad. Se obtienen tiempos de ciclo más cortos, menos distorsiones ópticas y una distribución más precisa del calor. Además, el consumo de energía disminuye, ya que los elementos se calientan solo cuando es necesario, en lugar de mantenerse siempre a una temperatura constante.
¿Qué debe tenerse en cuenta? Estos elementos son sustitutos directos de muchos módulos de templado fabricados por los propios fabricantes de vidrio. Sin embargo, las dimensiones de montaje y las cajas de terminales varían según el modelo del horno. Es necesario verificar las dimensiones de montaje y la tensión antes de realizar el pedido. También es importante asegurarse de que la estrategia de control pueda manejar los cambios rápidos de temperatura. Para garantizar una vida útil prolongada, es necesario mantener los elementos alineados con la línea focal y vigilar el estado del reflector; la suciedad puede alterar la distribución del calor más rápido de lo esperado.